Dos chicas bailarán juntas en el Mundial de Tango para demostrar al mundo su posición con respecto al machismo «El tango es un reflejo de la sociedad y el rol de la mujer ahora es distinto».
Dos mujeres competirán juntas en el Mundial de Tango para desafiar las costumbres machistas
Cinthya Tomino y Florencia Da Luisio son dos amigas que bajo la premisa de que «El tango es un reflejo de la sociedad y el rol de la mujer ahora es distinto», desafían las costumbres machistas en la competencia Mundial de Tango.
Este año por primera vez las chicas bailarán juntas en la competencia en la categoría Pista. Pero ellas no son las primeras que deciden bailar junto a un compañero del mismo género.
Desde el 2014 hay parejas de baile que lo hacen y este año se han inscrito otras dos parejas de mujeres y hombres, para participar en la competencia.
Las chicas han explicado a los medios de comunicación que “antes que ser hombre o mujer, uno es una persona que siente, siente la música, crea y trasmite; y de eso se trata en realidad el tango”.
Han afirmado que sus expectativas para este Mundial es poder transmitir abrir mentes, inspirar, hacer aunque sea un mínimo aporte a la apertura del tango
Cynthia explicó que el Tango es un lugar donde aún se encuentra presente el machismo: “Lamentablemente vivimos en una sociedad machista y el tango no es la excepción. Todo el tiempo enfrentamos prejuicios, principalmente de generaciones mayores, que les cuesta aceptar el tango en los jóvenes y dicen frases como tango era el de antes”.
La chica expresó que la lucha contra el machismo “No es imposible, es un esfuerzo constante de abrir las mentes de quienes forjaron el tango para que éste se transmita de generación en generación, acorde a los cambios sociales que vivimos”.

Comentó que por suerte este cambio ya se demuestra en los mas jóvenes aficionados al tango, ya que este tradicional baile Argentino se ha vuelto un espacio de creación sin límites de sexo, orientación sexual, edad y nacionalidad.
Al igual que Cynthia, Florencia indica que diariamente se enfrenta ante una sociedad machista: “Nunca hubiera creído que iba a poder dar clases sin un hombre; y no sólo eso, hoy doy clases con otra mujer y no sentimos la falta. Creo que nuestros alumnos tampoco y por eso nos eligen”.









